martes, 28 de agosto de 2018

¿Conectas o dibujas? Una reflexión sobre el destino



Hace unos días tuve la oportunidad de ver una obra de teatro llamada “cuando los mundos colapsan”. Si soy sincero, no tenía ninguna expectativa pues fue plan que surgió y que mi novia organizó. Sin embargo, su tema, argumento y humor fueron una grata sorpresa que disfrute de principio a fin, me atrapó a tal grado que al final me dejo una sensación de reflexión que solo logran los buenos tramas.

El tema principal de la obra, al menos como yo lo entendí, es sobre el destino y el amor abordado mediante un drama narrado a forma de diálogo con tintes chuscos muy oportunos que me sacaron mas de una carcajada (y unas lágrimas debo admitir). Trata sobre dos personas cuyas historias se desenvuelven en realidades lejanas y contextos distintos, pero siempre a través de una conexión fuerte que los lleva a buscarse sin saberlo y coincidir. Esta conexión da una explicación y sentido a sus historias, a su existencia y sin notarlo este lazo ata sus destinos hasta que éstos colapsan en uno mismo.

La obra me hizo reflexionar a cerca del ‘destino’ como ese camino que dirige nuestra existencia y al proceso de transitar el camino, es decir al cómo vivimos y aprovechamos el tiempo en este mundo. Así esa noche mi reflexión empezó con un: “para empezar, ¿creo en el destino?” Y encontré que es una pregunta difícil de responder, pues me genera una contradicción. Por un lado, sentirnos dueños de nuestro destino es tener una sensación de poder, que como dice la película de Spiderman, conlleva una gran responsabilidad y muchas veces causa angustia; pues tener un lienzo en blanco sin instrucciones, a veces no es tan divertido como suena. Por el otro lado, esta el ‘destino’ como un camino que esta predefinido, fijo, es hablar de una historia que ya esta escrita donde se antoja, hasta cierto punto, cómoda puesto que solo tienes que sentarte a disfrutar ¿no? Tampoco… En lo personal creo que tengo evidencia de ambos lados para solo estar mas confundido.

Creo que esto se debe a que somos seres duales (y que nada nos termina de gustar). Dentro de esta dualidad existe el deseo e ilusión de saber lo que se nos depara la vida, que considero puede venir de una falta de sentido en nuestra existencia, por tratar de responder a ¿qué hago en este mundo?. Si lo pensamos por un momento y removemos la idea del destino, ósea los sueños y aspiraciones (que creemos como nuestro destino) veríamos que la existencia quedaría vacía y es algo que por nuestra propia naturaleza no podemos concebir como seres humanos. Existir por existir es algo imposible de pensar para nosotros (tal vez por nuestro ego), eso es sólo lo pueden hacer los animales, y por ello nos enfrentamos al reto de buscarle un sentido a nuestra existencia todos los días; una justificación de nuestro pasar por este mundo que nos haga sentir seguros y aceptados como parte de algo más grande. Esa es la parte más difícil de ser ‘humano’ y la que nos hace humanos después de todo, lo cual me recuerda a un pasaje de un libro que estoy leyendo: “…Ser humano, según Nietzsche, puede ser visto como un proceso en el que estamos permanentemente huyendo de la nada, mientras que, al mismo tiempo, somos manipulados hacia ella, hacia el ‘sin sentido’ de nuestras vidas, e inducidos a la necesidad de regenerarnos constantemente un sentido.” Así nosotros tenemos el reto de lidiar con encontrar el sentido a nuestras vidas y la interpretación que conlleva en cada uno, pues lo que para uno tiene sentido puede no tenerlo para otro. Es el reto de reinventarte todos los días para ser.

Pero entonces, ¿hay destino o nel? Por un lado tenemos la comodidad de tenerlo todo resuelto y confiar, renunciando así a la posibilidad de cambiar y transformarnos o a la resignación de que, lo que suceda, sucederá y lo que no, no. Y por otro aceptamos ser dueños de nuestro destino, aceptando así el reto de encontrar el sentido de la existencia para luego dirigirnos y tener los h… para forjarlo.

¿Qué creo yo? Antes me gustaría compartir una frase de un personaje famoso:
 “No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Por que creer que los puntos se conectarán luego en el camino te dará la confianza de seguir tu corazón, incluso cuando te conduce fuera del camino andado y eso hará toda la diferencia” – Steve Jobs
 

Yo creo que ambas interpretaciones o creencias son distintas caras de una misma moneda. Incluso si elijes creer en el ‘destino’, no importa que camino tome tu vida, o el poco sentido que parezca tener, siempre hallarás la forma de darle un sentido para explicarlo, confiaras en que los puntos se conectarán, elegir creer en el destino, es una forma de forjar tu propio destino.

Es como la analogía del vaso medio lleno o medio vacío, simplemente se trata de si eres una persona que crea su sentido mirando hacia atrás o hacia adelante. En ambos casos, para mi, lo único que se busca es encontrarle un sentido y significado a tu existencia.

¿Creo en las coincidencias? No, mas bien creo en las realidades. En la obra, al creer en el destino, nos deja claro que las coincidencias no existen pero creo que incluso eso funciona para ambos escenarios (si crees o no), al final sea una o sea la otra, las existencias de las personas convergen y entre todos co-creamos el mundo en donde vivimos y la realidad en la que vivimos. Me gusta pensar que existe una especie de ley natural donde los destinos (hacia atrás y hacia adelante) se conectan y se dan sentido mutuamente, por todos estamos conectados, como una matriz donde estamos todos los seres humanos que existimos y hubiera una ley natural que le da sentido y cohesión a esa matriz de realidades. Ésta se autocorrige, se escribe y se reescribe. En ella no hay ningún punto, ninguna acción, experiencia, decisión o instante que carezca de sentido, pues incluso si para un individuo un evento podría no tener un significado, al final fue esencial para su existencia (…si como el efecto mariposa).

No importa si eres de los que dibuja o de los que conecta, la vida es un lienzo, una aventura que merece ser vivida.
Y tu…¿Conectas o dibujas?



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